LDB Arquitectura

Tictac suizo

Así como hacen relojes exactos, los suizos construyen edificios exquisitos y rigurosos. Para ellos, los espacios son generados por construcciones que trascienden en el tiempo.

 

La belleza de los paisajes suizos resulta la atmósfera idónea para albergar a una población con una sólida cultura política, social y técnica.

 

En el país helvético, la gente gusta de la precisión y goza de un ambiente político calmo e internacionalmente neutro.

 

El desarrollo técnico suizo es ejemplar para el mundo. Prueba de esto es la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, alma mater de Albert Einstein, y el Instituto Federal de Tecnología, donde se doctoró el arquitecto español Santiago Calatrava.

 

Suiza vio nacer a Le Corbusier en 1887, trascendental arquitecto del siglo XX. Él generó los principios fundamentales de la arquitectura moderna: racionalidad, rentabilidad y funcionalismo.

 

Escuelas rigurosas. La disciplina y el rigor constructivo helvéticos han influido en la arquitectura mundial. Tres firmas de arquitectos sobresalen en la palestra: Mario Botta, Herzog & de Meuron y Peter Zumthor.

 

El arquitecto Mario Botta abrió estudio en Lugano en 1970 y cuenta con una amplia obra, principalmente en Ticino. Su arquitectura, de influencia corbusiana, se edifica con un amplio dominio del oficio y con altos índices de calidad constructiva.

 

Botta yergue sus obras compuestas por volumetrías puras: son exquisitas composiciones de ladrillo y controladas aberturas en fachadas. La geometría de sus edificios remite a los diseños de Louis Kahn, arquitecto estadounidense nacido en Estonia en 1901.

 

Un ejemplo sobresaliente de Kahn es el Instituto Salk (California, 1965), obra emblemática para la cual contó con la asesoría del arquitecto mexicano Luis Barragán.

 

Herzog & de Meuron tienen su sede en Basilea. Estos socios han construidos obras maestras, como las Bodegas Dominus (Yountville, EE. UU., 1997) y el Estadio Olímpico de Pekín (2008).

 

Ambas piezas se caracterizan por la propuesta innovadora del tratamiento de los cerramientos (fachadas), la complejidad estructural y la fragmentación de la iluminación de los espacios internos.

 

Los Pritzker. Peter Zumthor cuenta con oficina en el cantón de los Grisones y es hijo de un fabricante de muebles y maestro ebanista. Zumthor se caracteriza por su sapiencia constructiva y por su dominio del oficio arquitectónico.

 

Zumthor construye “espacios sublimes” o “atmósferas arquitectónicas”, como el caso de su obra maestra: los Baños Termales de Vals (1996, Grisones). En palabras del arquitecto, este lugar es “montaña, piedra, agua”. “Construir en la piedra, construir con piedra, dentro de la montaña, construir de la montaña, estar dentro de la montaña”, ha dicho Zumthor.

 

Los Baños Termales de Vals intensifican las propiedades de los materiales y crean un lugar sensorialmente intenso. El espacio es creado por hormigón y por delgados trozos de roca gneis, extraída de la cantera de la localidad.

 

Ese proyecto influye notoriamente en la imagen del sitio y hace eco de la intención de Zumthor cuando sostiene: “No quiero hacer el edificio más bonito, sino el lugar más hermoso”. Su labor cuenta con varios edificios “atemporales” aparte de las termas; destacan la Capilla de San Nikolaus von der Flüe (Alemania) y el Museo Kolumba (Colonia, Alemania).

 

Tanto Herzog & de Meuron (con sus “pieles texturizadas”) como Peter Zumthor (con sus lugares “inspiradores”) han obtenido el Premio Pritzker (2001 y 2009, respectivamente). Este reconocimiento consolida la posición de mirar a Suiza como uno de los focos más valiosos de las nuevas posturas arquitectónicas mundiales.

 

Los nuevos. A esas firmas de gran prestigio se unen despachos suizos que empiezan a ocupar lugares sobresalientes en el concierto internacional. Ejemplos de estas oficinas son Diener & Diener (autores de la Embajada Suiza en Berlín) y Annette Gigon y Mike Guyer (diseñadores del Museo Kirchner, en Davos, Grisones).

 

Las potencialidades de los espacios sensoriales creados por arquitectos suizos contemporáneos recuerdan obras extraordinarias en Hispanoamérica, como Las Arboledas (México, 1959), de Luis Barragán.

 

A su vez, la elevada capacidad y la rigurosidad tectónica de las obras helvéticas aluden a la exactitud de los detalles constructivos del alemán Ludwig Mies van der Rohe. Este maestro de la arquitectura proyectó obras rigurosas, como el Pabellón de Alemania en Barcelona (1929), donde elevó –al igual que Zumthor– la percepción de los materiales y enalteció la riqueza poética del agua en la arquitectura.

 

Más que diseño “puro y duro”, la arquitectura es un oficio que requiere precisión y rigor. En Costa Rica, dos obras de Jaime Rouillon expresan altos índices de calidad constructiva: la Agencia de Publicidad Jotabequ (Gran Premio Bienal de Arquitectura y Urbanismo 2002) y la “Baticueva” (Premio Metalco 2006).

 

De manera paralela, los espacios se apoyan en los fundamentos compositivos del diseño, los que deben contener una carga adicional atemporal para crear “lugares” más que construir “espacios”.

 

Los paisajes suizos definen e inspiran obras como los Baños Termales de Vals. En Costa Rica, los magníficos escenarios naturales podrían contemplarse desde nuevos “lugares arquitectónicos” creados para las funciones convencionales de los edificios y para que eleven al ser humano a mirar sus íntimas esencias.

 

Luis Diego Barahona

La Nación

Costa Rica

2009

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

Así como hacen relojes exactos, los suizos construyen edificios exquisitos y rigurosos. Para ellos, los espacios son generados por construcciones que trascienden en el tiempo.

 

La belleza de los paisajes suizos resulta la atmósfera idónea para albergar a una población con una sólida cultura política, social y técnica.

 

En el país helvético, la gente gusta de la precisión y goza de un ambiente político calmo e internacionalmente neutro.

 

El desarrollo técnico suizo es ejemplar para el mundo. Prueba de esto es la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, alma mater de Albert Einstein, y el Instituto Federal de Tecnología, donde se doctoró el arquitecto español Santiago Calatrava.

 

Suiza vio nacer a Le Corbusier en 1887, trascendental arquitecto del siglo XX. Él generó los principios fundamentales de la arquitectura moderna: racionalidad, rentabilidad y funcionalismo.

 

Escuelas rigurosas. La disciplina y el rigor constructivo helvéticos han influido en la arquitectura mundial. Tres firmas de arquitectos sobresalen en la palestra: Mario Botta, Herzog & de Meuron y Peter Zumthor.

 

El arquitecto Mario Botta abrió estudio en Lugano en 1970 y cuenta con una amplia obra, principalmente en Ticino. Su arquitectura, de influencia corbusiana, se edifica con un amplio dominio del oficio y con altos índices de calidad constructiva.

 

Botta yergue sus obras compuestas por volumetrías puras: son exquisitas composiciones de ladrillo y controladas aberturas en fachadas. La geometría de sus edificios remite a los diseños de Louis Kahn, arquitecto estadounidense nacido en Estonia en 1901.

 

Un ejemplo sobresaliente de Kahn es el Instituto Salk (California, 1965), obra emblemática para la cual contó con la asesoría del arquitecto mexicano Luis Barragán.

 

Herzog & de Meuron tienen su sede en Basilea. Estos socios han construidos obras maestras, como las Bodegas Dominus (Yountville, EE. UU., 1997) y el Estadio Olímpico de Pekín (2008).

 

Ambas piezas se caracterizan por la propuesta innovadora del tratamiento de los cerramientos (fachadas), la complejidad estructural y la fragmentación de la iluminación de los espacios internos.

 

Los Pritzker. Peter Zumthor cuenta con oficina en el cantón de los Grisones y es hijo de un fabricante de muebles y maestro ebanista. Zumthor se caracteriza por su sapiencia constructiva y por su dominio del oficio arquitectónico.

 

Zumthor construye “espacios sublimes” o “atmósferas arquitectónicas”, como el caso de su obra maestra: los Baños Termales de Vals (1996, Grisones). En palabras del arquitecto, este lugar es “montaña, piedra, agua”. “Construir en la piedra, construir con piedra, dentro de la montaña, construir de la montaña, estar dentro de la montaña”, ha dicho Zumthor.

 

Los Baños Termales de Vals intensifican las propiedades de los materiales y crean un lugar sensorialmente intenso. El espacio es creado por hormigón y por delgados trozos de roca gneis, extraída de la cantera de la localidad.

 

Ese proyecto influye notoriamente en la imagen del sitio y hace eco de la intención de Zumthor cuando sostiene: “No quiero hacer el edificio más bonito, sino el lugar más hermoso”. Su labor cuenta con varios edificios “atemporales” aparte de las termas; destacan la Capilla de San Nikolaus von der Flüe (Alemania) y el Museo Kolumba (Colonia, Alemania).

 

Tanto Herzog & de Meuron (con sus “pieles texturizadas”) como Peter Zumthor (con sus lugares “inspiradores”) han obtenido el Premio Pritzker (2001 y 2009, respectivamente). Este reconocimiento consolida la posición de mirar a Suiza como uno de los focos más valiosos de las nuevas posturas arquitectónicas mundiales.

 

Los nuevos. A esas firmas de gran prestigio se unen despachos suizos que empiezan a ocupar lugares sobresalientes en el concierto internacional. Ejemplos de estas oficinas son Diener & Diener (autores de la Embajada Suiza en Berlín) y Annette Gigon y Mike Guyer (diseñadores del Museo Kirchner, en Davos, Grisones).

 

Las potencialidades de los espacios sensoriales creados por arquitectos suizos contemporáneos recuerdan obras extraordinarias en Hispanoamérica, como Las Arboledas (México, 1959), de Luis Barragán.

 

A su vez, la elevada capacidad y la rigurosidad tectónica de las obras helvéticas aluden a la exactitud de los detalles constructivos del alemán Ludwig Mies van der Rohe. Este maestro de la arquitectura proyectó obras rigurosas, como el Pabellón de Alemania en Barcelona (1929), donde elevó –al igual que Zumthor– la percepción de los materiales y enalteció la riqueza poética del agua en la arquitectura.

 

Más que diseño “puro y duro”, la arquitectura es un oficio que requiere precisión y rigor. En Costa Rica, dos obras de Jaime Rouillon expresan altos índices de calidad constructiva: la Agencia de Publicidad Jotabequ (Gran Premio Bienal de Arquitectura y Urbanismo 2002) y la “Baticueva” (Premio Metalco 2006).

 

De manera paralela, los espacios se apoyan en los fundamentos compositivos del diseño, los que deben contener una carga adicional atemporal para crear “lugares” más que construir “espacios”.

 

Los paisajes suizos definen e inspiran obras como los Baños Termales de Vals. En Costa Rica, los magníficos escenarios naturales podrían contemplarse desde nuevos “lugares arquitectónicos” creados para las funciones convencionales de los edificios y para que eleven al ser humano a mirar sus íntimas esencias.