LDB Arquitectura

Unas primeras líneas

Con un volumen dedicado a la obra del arquitecto costarricense Víctor Cañas, en los últimos meses apareció en librerías costarricenses (y mexicanas, argentinas, españolas, y estadounidenses) la Colección Líneas, un proyecto de origen costarricense que procura divulgar y reflexionar en torno al quehacer arquitectónico latinoamericano.

 

En una prosa transparente y oportuna, siempre a atenta a los indispensables diseños y fotografías, se muestran dieciséis creaciones de Cañas: por un lado, sus viviendas de playa y montaña; por el otro, sus proyectos urbanos (el Centro Creativo y el Instituto de Idiomas ILISA, por ejemplo). En ambos casos, se destaca el gusto por los detalles, el manejo de blancos y luz, y la manera en la cual las edificaciones suponen una universalidad indiferente a regionalismos y contextos culturales.

 

Sin embargo, anotan también los textos y el prólogo de Miquel Adriá (editor de la revista Arquine), esta indiferencia hacia lo "autóctono" no es indiferencia hacia el espacio en el cual se crea, se construye: tanto en el escenario bucólico como en el urbano, se explica cómo los trabajos de Cañas procuran brindar y sumar riquezas al paisaje.

 

Obra didáctica y homenaje a uno de los principales arquitectos costarricenses, este es apenas el primer volumen de una colección de monografías, como ya se indicó. En el próximo mes aparecerá un segundo número, dedicado en esta ocasión al mexicano Isaac Broid y prologado por su coterráneo Felipe Leal; a principios de 2003 ha de publicarse una tercera monografía, dedicada al colombiano Mauricio Pinillas.

 

El padre de la criatura es Luis Diego Barahona, joven arquitecto y autor de Arquitectura costarricense contemporánea, libro aparecido hace un par de años; en la obra dedicada a Cañas, Barahona escribe los textos en español que acompañan las hermosas imágenes -traducidos al inglés por Ricardo Gang y Susana Raine: el volumen es bilingüe-, además de que edita la colección. Pero con el padre, la Colección Líneas cuenta con notables tíos y padrinos: en el Consejo Editorial participan arquitectos como Jorge Grané, Carlos Jiménez y Jaime Rouillón. Además, los mismos prologuistas, Leal y Adriá, son importantes docentes y difusores de la arquitectura latinoamericana.

 

Según explicó Barahona, la función que espera cumplir Líneas no es única en el espacio latinoamericano, aunque sí en el costarricense; la colección estimula los incipientes diálogo y reflexión arquitectónica en el país y, cosa inédita, transforma a Costa Rica en origen de un proyecto de pretensiones continentales. Inédita porque, consideró Barahona, en el país los problemas urbanísticos y arquitectónicos no han recibido la debida atención.

 

Además, el estilo llano y didáctico de la colección tiene un propósito específico: que tanto neófitos como iniciados lean los volúmenes sin problemas.

 

Con los volúmenes de aparición cuatrimestral, Barahona cuenta de otros proyectos; en la segunda quincena de enero se realizará un primer congreso Líneas en el cual participarán, entre otros, Carlos Jiménez -acaso el arquitecto costarricense más conocido internacionalmente-, y Luis Fernández-Galeano, quien edita la revista Arquitectura viva y es el encargado de la página de crítica arquitectónica del Diario El País (España). Y más allá, la realización de un concurso auspiciado por Líneas, con el cual se quiere estimular la discusión, especialmente por parte de los jóvenes arquitectos.

Bértold Salas

La Nación

Costa Rica

2002

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

Con un volumen dedicado a la obra del arquitecto costarricense Víctor Cañas, en los últimos meses apareció en librerías costarricenses (y mexicanas, argentinas, españolas, y estadounidenses) la Colección Líneas, un proyecto de origen costarricense que procura divulgar y reflexionar en torno al quehacer arquitectónico latinoamericano.

 

En una prosa transparente y oportuna, siempre a atenta a los indispensables diseños y fotografías, se muestran dieciséis creaciones de Cañas: por un lado, sus viviendas de playa y montaña; por el otro, sus proyectos urbanos (el Centro Creativo y el Instituto de Idiomas ILISA, por ejemplo). En ambos casos, se destaca el gusto por los detalles, el manejo de blancos y luz, y la manera en la cual las edificaciones suponen una universalidad indiferente a regionalismos y contextos culturales.

 

Sin embargo, anotan también los textos y el prólogo de Miquel Adriá (editor de la revista Arquine), esta indiferencia hacia lo "autóctono" no es indiferencia hacia el espacio en el cual se crea, se construye: tanto en el escenario bucólico como en el urbano, se explica cómo los trabajos de Cañas procuran brindar y sumar riquezas al paisaje.

 

Obra didáctica y homenaje a uno de los principales arquitectos costarricenses, este es apenas el primer volumen de una colección de monografías, como ya se indicó. En el próximo mes aparecerá un segundo número, dedicado en esta ocasión al mexicano Isaac Broid y prologado por su coterráneo Felipe Leal; a principios de 2003 ha de publicarse una tercera monografía, dedicada al colombiano Mauricio Pinillas.

 

El padre de la criatura es Luis Diego Barahona, joven arquitecto y autor de Arquitectura costarricense contemporánea, libro aparecido hace un par de años; en la obra dedicada a Cañas, Barahona escribe los textos en español que acompañan las hermosas imágenes -traducidos al inglés por Ricardo Gang y Susana Raine: el volumen es bilingüe-, además de que edita la colección. Pero con el padre, la Colección Líneas cuenta con notables tíos y padrinos: en el Consejo Editorial participan arquitectos como Jorge Grané, Carlos Jiménez y Jaime Rouillón. Además, los mismos prologuistas, Leal y Adriá, son importantes docentes y difusores de la arquitectura latinoamericana.

 

Según explicó Barahona, la función que espera cumplir Líneas no es única en el espacio latinoamericano, aunque sí en el costarricense; la colección estimula los incipientes diálogo y reflexión arquitectónica en el país y, cosa inédita, transforma a Costa Rica en origen de un proyecto de pretensiones continentales. Inédita porque, consideró Barahona, en el país los problemas urbanísticos y arquitectónicos no han recibido la debida atención.

 

Además, el estilo llano y didáctico de la colección tiene un propósito específico: que tanto neófitos como iniciados lean los volúmenes sin problemas.

 

Con los volúmenes de aparición cuatrimestral, Barahona cuenta de otros proyectos; en la segunda quincena de enero se realizará un primer congreso Líneas en el cual participarán, entre otros, Carlos Jiménez -acaso el arquitecto costarricense más conocido internacionalmente-, y Luis Fernández-Galeano, quien edita la revista Arquitectura viva y es el encargado de la página de crítica arquitectónica del Diario El País (España). Y más allá, la realización de un concurso auspiciado por Líneas, con el cual se quiere estimular la discusión, especialmente por parte de los jóvenes arquitectos.