LDB Arquitectura

Trazando las líneas de la ciudad ideal

Recorrer la ciudad no tiene que ser una experiencia que se vive de prisa, con temor y desagrado. El ideal de ciudad es más bien integral y sostenible tanto a nivel económico como ambiental. Debería tratarse de un espacio de vivencias agradables, que inviten incluso a convertirla en hogar, más que en sitio de paso. Esa urbe ideal fue el objeto de discusión, ideas y propuestas en el Sétimo Congreso Líneas, que se celebró el 23 de octubre en el Colegio de Arquitectos.

 

Estudiantes y profesionales de arquitectura se dieron cita para escuchar a seis conferencistas que han trabajado el espacio urbano. Tres de ellos llegaron a Costa Rica para mostrar exitosos proyectos en sus países de origen: Colombia, México y España.

 

Felipe Mesa, Mauricio Rocha y Jaume Barnada expusieron obras en las que queda claro que la ciudad debe pensarse como un espacio que ofrezca calidad de vida a sus habitantes. Después de todo, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, es decir, unos 3.300 millones de personas.

 

Se espera que en 20 años sean 5.000 millones los que habiten en espacios urbanos.

 

Menos vehículos, más bancas, parques y espacios para socializar, más arte y cultura. Estos fueron elementos comunes en las conferencias de los experimentados arquitectos, que ofrecieron ideas para responder a las preguntas que marcaron el hilo conductor del congreso: ¿cómo sumar de manera positiva a la ciudad contemporánea que crece continuamente?, ¿cómo ser más integrales a nivel social en nuestras ciudades?, ¿cómo sumar para construir ciudades más

sostenibles? Y ¿cómo sumar para crear ciudades más económicas?

 

Parece que las respuestas que encontraron todos los conferencistas desembocaron en un común denominador: las personas. “La ciudad la hace la gente y sus necesidades”, aseguró Jaume Barnada, el último de los expositores. Después de eso, el arquitecto español entró en materia y mostró cómo Barcelona se ha ido vaciando de vehículos para vestirse de verde y de una armoniosa combinación de arquitectura contemporánea y edificaciones históricas.

 

Los expertos coincidieron en que el ordenamiento urbano debe pensarse como una transformación del estilo de vida de quienes habitan las ciudades. Uno de los cambios fundamentales debería consistir en procurar seguridad y libre tránsito para los peatones. El tema del transporte público estuvo presente en la mayoría de las ponencias.

 

Los conferencistas hablaron de la responsabilidad estatal de generar una red de transporte público consolidada y tan amigable con el ambiente como sea posible. Los costarricenses que dictaron conferencias en el congreso (Royee Álvarez, Rolando Barahona y Luis Diego Barahona) señalaron la falta de planificación a largo plazo como una de las debilidades de autoridades estatales y municipales del país.

 

Royee Álvarez, del departamento de Gestión Urbana de la Municipalidad de San José, señaló que nuestra capital sufre, al igual que muchas ciudades latinoamericanas, de un nivel de urbanización improvisado. Álvarez atribuyó esto a administraciones que se apresuraron a resolver el tema de vivienda sin mayor planificación. Por su parte, Luis Diego Barahona enfatizó en que planificar a largo plazo no significa posponer el ordenamiento urbano, sino ir ejecutando proyectos al tiempo que se proyectan metas futuras para “hacer ciudad”.

 

Entonces, ¿qué debe ofrecer la urbe a sus habitantes? Facilidad para transportarse sin tener que usar siempre el vehículo, cercanía de los servicios, tratamiento adecuado de los desechos, espacio verde, identidad cultural y facilidades de vivienda. No se trata solo de crédito o de casas asequibles, sino también de hacer atractiva la idea de vivir en pleno centro urbano.

 

Arquitectura abierta, arquitectura recipiente, arquitectura humanizada. Esos fueron términos con que los conferencistas intentaron transmitir a un público bastante joven las formas en que se pueden hacer ciudades contemporáneas, integrales, sostenibles y económicas.

 

“Empoderar y disciplinar a los ciudadanos es clave”

 

Felipe Mesa, arquitecto colombiano La construcción del espacio ideal no es solo trabajo de arquitectos, sino de la sociedad entera. Con esa premisa, Felipe Mesa y su empresa plan:b arquitectos han desarrollado proyectos en varias ciudades colombianas.

 

Medellín, por ejemplo, es escenario de intervenciones de este arquitecto que señala que “es el Gobierno el que tiene que cambiar la idea de cómo se hace ciudad y empezar a generar proyectos sociales de gestión del espacio público. También está el tema de empoderar y disciplinar a los ciudadanos, que es clave”.

 

A las obras de Mesa y su equipo las caracteriza lo que él llama “arquitectura abierta”: estructuras atravesadas por la luz, las personas y el medio; pensadas para permitir diversidad de actividades y procesos.

 

“cuando escucho a la gente decir que hay que humanizar la arquitectura pienso que eso es imposible, porque nada puede ser ya más humano que la arquitectura misma. Lo que hace falta es pensar más en relación con el entorno y en causar el menor impacto posible” señaló el arquitecto colombiano. “Hay que invitar a la gente a construir”

 

Mauricio Rocha, arquitecto mexicano

 

Ganó plata y luego oro en las Bienales de Arquitectura de México del 2002 y 2004. Aún así, Mauricio Rocha se atrevió a decir en un congreso repleto de arquitectos que a veces celebra más la labor del ingeniero y se siente más cercano al arte que a la arquitectura.

 

A Rocha le inspiran las soluciones que encuentra la gente para transformar el espacio con pocos recursos. Para él, ese es el principio de la arquitectura eficiente y económica, el mismo que le hace preferir los edificios con más elementos funcionales y menos pretensiones estéticas.

 

“Creo que San José es un espacio muy apto para la transformación, ofrece una escala muy buena y van por buen camino porque empiezan a generar lugares para la gente.

 

También hay que invitar a la gente a construir y a proponer, porque no es una lucha solo de los arquitectos ni tampoco depende totalmente de las autoridades”, afirmó el arquitecto.

 

Mauricio Rocha propuso el concepto de la arquitectura como “recipiente” que se enriquece con el tiempo y el aprovechamiento que le dan los usuarios, aunque al inicio se trate de una obra que parece insignificante.

 

“El primer paso es hacer que la gente viva bien”

 

Jaume Barnada, arquitecto español Jaume Barnada habla con conocimiento de causa cuando asegura que es posible que la gente viva bien en el espacio urbano.

 

Su experiencia como director de Política de Suelo y Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona le permite decir que para hacer ciudad es fundamental una política de vivienda de calidad.

 

“Las autoridades entran en juego cuando hacen un buen uso de los recursos y responden a las necesidades de la gente”, comentó el arquitecto, que hizo mucho énfasis en la necesidad de diversificar y fortalecer el transporte público.

 

Barnada también puso a Barcelona como ejemplo de que rehabilitar una ciudad no implica solo restaurar monumentos e iglesias antiguas, sino saber integrar estos elementos históricos con arquitectura contemporánea y con más espacios verdes.

 

El arquitecto recordó la importancia de la compacidad en las ciudades. Es decir, generar espacios muy densos y edificados que alternen con grandes “agujeros” de espacio público. “Lo ideal sería planificar el espacio urbano de manera que un 50% esté edificado y el otro 50% esté para el libre tránsito de las personas”, señaló.

Noelia Alfaro

Su Casa

Costa Rica

2010

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

Recorrer la ciudad no tiene que ser una experiencia que se vive de prisa, con temor y desagrado. El ideal de ciudad es más bien integral y sostenible tanto a nivel económico como ambiental. Debería tratarse de un espacio de vivencias agradables, que inviten incluso a convertirla en hogar, más que en sitio de paso. Esa urbe ideal fue el objeto de discusión, ideas y propuestas en el Sétimo Congreso Líneas, que se celebró el 23 de octubre en el Colegio de Arquitectos.

 

Estudiantes y profesionales de arquitectura se dieron cita para escuchar a seis conferencistas que han trabajado el espacio urbano. Tres de ellos llegaron a Costa Rica para mostrar exitosos proyectos en sus países de origen: Colombia, México y España.

 

Felipe Mesa, Mauricio Rocha y Jaume Barnada expusieron obras en las que queda claro que la ciudad debe pensarse como un espacio que ofrezca calidad de vida a sus habitantes. Después de todo, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, es decir, unos 3.300 millones de personas.

 

Se espera que en 20 años sean 5.000 millones los que habiten en espacios urbanos.

 

Menos vehículos, más bancas, parques y espacios para socializar, más arte y cultura. Estos fueron elementos comunes en las conferencias de los experimentados arquitectos, que ofrecieron ideas para responder a las preguntas que marcaron el hilo conductor del congreso: ¿cómo sumar de manera positiva a la ciudad contemporánea que crece continuamente?, ¿cómo ser más integrales a nivel social en nuestras ciudades?, ¿cómo sumar para construir ciudades más

sostenibles? Y ¿cómo sumar para crear ciudades más económicas?

 

Parece que las respuestas que encontraron todos los conferencistas desembocaron en un común denominador: las personas. “La ciudad la hace la gente y sus necesidades”, aseguró Jaume Barnada, el último de los expositores. Después de eso, el arquitecto español entró en materia y mostró cómo Barcelona se ha ido vaciando de vehículos para vestirse de verde y de una armoniosa combinación de arquitectura contemporánea y edificaciones históricas.

 

Los expertos coincidieron en que el ordenamiento urbano debe pensarse como una transformación del estilo de vida de quienes habitan las ciudades. Uno de los cambios fundamentales debería consistir en procurar seguridad y libre tránsito para los peatones. El tema del transporte público estuvo presente en la mayoría de las ponencias.

 

Los conferencistas hablaron de la responsabilidad estatal de generar una red de transporte público consolidada y tan amigable con el ambiente como sea posible. Los costarricenses que dictaron conferencias en el congreso (Royee Álvarez, Rolando Barahona y Luis Diego Barahona) señalaron la falta de planificación a largo plazo como una de las debilidades de autoridades estatales y municipales del país.

 

Royee Álvarez, del departamento de Gestión Urbana de la Municipalidad de San José, señaló que nuestra capital sufre, al igual que muchas ciudades latinoamericanas, de un nivel de urbanización improvisado. Álvarez atribuyó esto a administraciones que se apresuraron a resolver el tema de vivienda sin mayor planificación. Por su parte, Luis Diego Barahona enfatizó en que planificar a largo plazo no significa posponer el ordenamiento urbano, sino ir ejecutando proyectos al tiempo que se proyectan metas futuras para “hacer ciudad”.

 

Entonces, ¿qué debe ofrecer la urbe a sus habitantes? Facilidad para transportarse sin tener que usar siempre el vehículo, cercanía de los servicios, tratamiento adecuado de los desechos, espacio verde, identidad cultural y facilidades de vivienda. No se trata solo de crédito o de casas asequibles, sino también de hacer atractiva la idea de vivir en pleno centro urbano.

 

Arquitectura abierta, arquitectura recipiente, arquitectura humanizada. Esos fueron términos con que los conferencistas intentaron transmitir a un público bastante joven las formas en que se pueden hacer ciudades contemporáneas, integrales, sostenibles y económicas.

 

“Empoderar y disciplinar a los ciudadanos es clave”

 

Felipe Mesa, arquitecto colombiano La construcción del espacio ideal no es solo trabajo de arquitectos, sino de la sociedad entera. Con esa premisa, Felipe Mesa y su empresa plan:b arquitectos han desarrollado proyectos en varias ciudades colombianas.

 

Medellín, por ejemplo, es escenario de intervenciones de este arquitecto que señala que “es el Gobierno el que tiene que cambiar la idea de cómo se hace ciudad y empezar a generar proyectos sociales de gestión del espacio público. También está el tema de empoderar y disciplinar a los ciudadanos, que es clave”.

 

A las obras de Mesa y su equipo las caracteriza lo que él llama “arquitectura abierta”: estructuras atravesadas por la luz, las personas y el medio; pensadas para permitir diversidad de actividades y procesos.

 

“cuando escucho a la gente decir que hay que humanizar la arquitectura pienso que eso es imposible, porque nada puede ser ya más humano que la arquitectura misma. Lo que hace falta es pensar más en relación con el entorno y en causar el menor impacto posible” señaló el arquitecto colombiano. “Hay que invitar a la gente a construir”

 

Mauricio Rocha, arquitecto mexicano

 

Ganó plata y luego oro en las Bienales de Arquitectura de México del 2002 y 2004. Aún así, Mauricio Rocha se atrevió a decir en un congreso repleto de arquitectos que a veces celebra más la labor del ingeniero y se siente más cercano al arte que a la arquitectura.

 

A Rocha le inspiran las soluciones que encuentra la gente para transformar el espacio con pocos recursos. Para él, ese es el principio de la arquitectura eficiente y económica, el mismo que le hace preferir los edificios con más elementos funcionales y menos pretensiones estéticas.

 

“Creo que San José es un espacio muy apto para la transformación, ofrece una escala muy buena y van por buen camino porque empiezan a generar lugares para la gente.

 

También hay que invitar a la gente a construir y a proponer, porque no es una lucha solo de los arquitectos ni tampoco depende totalmente de las autoridades”, afirmó el arquitecto.

 

Mauricio Rocha propuso el concepto de la arquitectura como “recipiente” que se enriquece con el tiempo y el aprovechamiento que le dan los usuarios, aunque al inicio se trate de una obra que parece insignificante.

 

“El primer paso es hacer que la gente viva bien”

 

Jaume Barnada, arquitecto español Jaume Barnada habla con conocimiento de causa cuando asegura que es posible que la gente viva bien en el espacio urbano.

 

Su experiencia como director de Política de Suelo y Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona le permite decir que para hacer ciudad es fundamental una política de vivienda de calidad.

 

“Las autoridades entran en juego cuando hacen un buen uso de los recursos y responden a las necesidades de la gente”, comentó el arquitecto, que hizo mucho énfasis en la necesidad de diversificar y fortalecer el transporte público.

 

Barnada también puso a Barcelona como ejemplo de que rehabilitar una ciudad no implica solo restaurar monumentos e iglesias antiguas, sino saber integrar estos elementos históricos con arquitectura contemporánea y con más espacios verdes.

 

El arquitecto recordó la importancia de la compacidad en las ciudades. Es decir, generar espacios muy densos y edificados que alternen con grandes “agujeros” de espacio público. “Lo ideal sería planificar el espacio urbano de manera que un 50% esté edificado y el otro 50% esté para el libre tránsito de las personas”, señaló.