LDB Arquitectura

“Paletas urbanas” buscan renovar espacios públicos en la capital

El proyecto Paletas Urbanas del Distrito Hospital busca darle una nueva cara a diversos puntos de uno de los distritos con la infraestructura más deteriorada de la capital. En once puntos de la zona se implementarán mejoras arquitectónicas a través de esta iniciativa dirigida por Unicef y desarrollada por la Municipalidad de San José y la Comisión Sembrando Paz en el Distrito Hospital.

 

La propuesta de renovación urbana surgió con el programa “Ciudades seguras para todas y todos” de la Unicef, que se ha implementado en ocho ciudades, como Río de Janeiro y Manila. El proyecto se implementó a través de las “paletas urbanas” que se coordinaron con la Comisión Sembrando Paz en el Distrito Hospital. Las paletas urbanas son intervenciones de pequeña escala en el espacio urbano, enfocadas en los sitios frecuentados por niños El arquitecto Luis Diego Barahona se encargó del diseño urbano y la arquitectura junto con Karina Vindas, Patricia Salas y Rosa Canessa.

 

Las mejoras que se realizaron en la etapa inicial fueron en tres sitios del distrito Hospital, seleccionado por el deterioro que sufre en su infraestructura.

 

La primera fue la construcción de dos canchas pequeñas, una de concreto y la otra sintética, en El Pochote, barrio Cuba. Tuvo un costo de $24 mil (¢11,98 millones). La segunda paleta es un conector entre la entrada y la parada de buses del Centro de Atención Integral (CAI), además de que se aportó con paisajismo, al costo de ¢1 millón. La tercera estructura es un acceso para la Escuela Omar Dengo, que costó ¢7 millones.

 

Los puntos se seleccionaron de acuerdo con las necesidades de los niños de la comunidad, las cuales se determinaron a través de foros, encuestas, talleres participativos y giras en los barrios. Posteriormente, se evaluaron los puntos que requerían mayor atención y se inició la labor de diseño, en la cual también participaron los habitantes de la zona (eligiendo, por ejemplo, el color de las estructuras de acceso).

 

Para Barahona, esta colaboración es clave, pues, en sus palabras, “la ciudad la construye la gente”. El arquitecto considera que su labor es construir la infraestructura, pero que ahora la comunidad debe apropiarse del espacio.

Barahona destaca el aprendizaje conseguido en cuanto a la cooperación entre las instituciones, y señala la necesidad de agilizar los trámites de servicios públicos -pues la cancha de El Pochote no tendrá luz eléctrica por cuatro meses debido al trámite-.

 

Las siguientes imágenes fueron facilitadas por el proyectos Paletas urbanas.

 

Amelia Rueda

Amelia Rueda

Costa Rica

2013

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

El proyecto Paletas Urbanas del Distrito Hospital busca darle una nueva cara a diversos puntos de uno de los distritos con la infraestructura más deteriorada de la capital. En once puntos de la zona se implementarán mejoras arquitectónicas a través de esta iniciativa dirigida por Unicef y desarrollada por la Municipalidad de San José y la Comisión Sembrando Paz en el Distrito Hospital.

 

La propuesta de renovación urbana surgió con el programa “Ciudades seguras para todas y todos” de la Unicef, que se ha implementado en ocho ciudades, como Río de Janeiro y Manila. El proyecto se implementó a través de las “paletas urbanas” que se coordinaron con la Comisión Sembrando Paz en el Distrito Hospital. Las paletas urbanas son intervenciones de pequeña escala en el espacio urbano, enfocadas en los sitios frecuentados por niños El arquitecto Luis Diego Barahona se encargó del diseño urbano y la arquitectura junto con Karina Vindas, Patricia Salas y Rosa Canessa.

 

Las mejoras que se realizaron en la etapa inicial fueron en tres sitios del distrito Hospital, seleccionado por el deterioro que sufre en su infraestructura.

 

La primera fue la construcción de dos canchas pequeñas, una de concreto y la otra sintética, en El Pochote, barrio Cuba. Tuvo un costo de $24 mil (¢11,98 millones). La segunda paleta es un conector entre la entrada y la parada de buses del Centro de Atención Integral (CAI), además de que se aportó con paisajismo, al costo de ¢1 millón. La tercera estructura es un acceso para la Escuela Omar Dengo, que costó ¢7 millones.

 

Los puntos se seleccionaron de acuerdo con las necesidades de los niños de la comunidad, las cuales se determinaron a través de foros, encuestas, talleres participativos y giras en los barrios. Posteriormente, se evaluaron los puntos que requerían mayor atención y se inició la labor de diseño, en la cual también participaron los habitantes de la zona (eligiendo, por ejemplo, el color de las estructuras de acceso).

 

Para Barahona, esta colaboración es clave, pues, en sus palabras, “la ciudad la construye la gente”. El arquitecto considera que su labor es construir la infraestructura, pero que ahora la comunidad debe apropiarse del espacio.

Barahona destaca el aprendizaje conseguido en cuanto a la cooperación entre las instituciones, y señala la necesidad de agilizar los trámites de servicios públicos -pues la cancha de El Pochote no tendrá luz eléctrica por cuatro meses debido al trámite-.

 

Las siguientes imágenes fueron facilitadas por el proyectos Paletas urbanas.