LDB Arquitectura

Microurbanismo a concurso

Por una rigurosa selección de la mejor propuesta

 

En beneficio directo con el enriquecimiento de las ciudades nacionales debe fomentarse a la mayor brevedad y de manera vehemente la realización de concursos de arquitectura en todos los niveles. Los diseños de obras menores, como las paradas del nuevo sistema de transporte rápido, hasta los proyectos gubernamentales, como el nuevo edificio de oficinas de la Asamblea Legislativa, deben pasar por la rigurosa selección de la mejor propuesta arquitectónica.

 

Actualmente países europeos, como Alemania, Francia e Inglaterra, o latinoamericanos, como Chile y Colombia, han incrementado la realización de oportunos concursos nacionales e internacionales de arquitectura. A estas “justas” –públicas o privadas– acuden gran cantidad de arquitectos y en ocasiones estudiantes, quienes realizan propuestas que son analizadas por un jurado de reconocida calidad internacional para su selección.

 

Aporte idóneo. Con esta conciencia colectiva y cultura arquitectónica, los edificios –escuelas, iglesias, bibliotecas, parques, etc.– que resultan privilegiados por medio de un concurso llegan a dar un considerble aporte al idóneo crecimiento y desarrollo de las ciudades.

 

Costa Rica debe invertir en generar una sólida cultura de concursos de arquitectura y aprovechar de esta manera la enriquecedora competencia entre la creciente cantidad de arquitectos y estudiantes de este país. En calidad de vida, el beneficio es cuantioso y directo para nuestra sociedad, por lo que es un tema de interés nacional que debe abordarse cuanto antes.

Luis Diego Barahona

La Nación

Costa Rica

2003

 

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

Por una rigurosa selección de la mejor propuesta

 

En beneficio directo con el enriquecimiento de las ciudades nacionales debe fomentarse a la mayor brevedad y de manera vehemente la realización de concursos de arquitectura en todos los niveles. Los diseños de obras menores, como las paradas del nuevo sistema de transporte rápido, hasta los proyectos gubernamentales, como el nuevo edificio de oficinas de la Asamblea Legislativa, deben pasar por la rigurosa selección de la mejor propuesta arquitectónica.

 

Actualmente países europeos, como Alemania, Francia e Inglaterra, o latinoamericanos, como Chile y Colombia, han incrementado la realización de oportunos concursos nacionales e internacionales de arquitectura. A estas “justas” –públicas o privadas– acuden gran cantidad de arquitectos y en ocasiones estudiantes, quienes realizan propuestas que son analizadas por un jurado de reconocida calidad internacional para su selección.

 

Aporte idóneo. Con esta conciencia colectiva y cultura arquitectónica, los edificios –escuelas, iglesias, bibliotecas, parques, etc.– que resultan privilegiados por medio de un concurso llegan a dar un considerble aporte al idóneo crecimiento y desarrollo de las ciudades.

 

Costa Rica debe invertir en generar una sólida cultura de concursos de arquitectura y aprovechar de esta manera la enriquecedora competencia entre la creciente cantidad de arquitectos y estudiantes de este país. En calidad de vida, el beneficio es cuantioso y directo para nuestra sociedad, por lo que es un tema de interés nacional que debe abordarse cuanto antes.