LDB Arquitectura

Repensar la ciudad desde los sistemas de acupunturas urbanas

El presente ensayo tiene como objetivo repensar la ciudad desde los sistemas de acupunturas urbanas. Se comprende que “existe el peligro de que vaya desapareciendo el mundo abierto al público y la cultura de lo civil para reinar un planeta hecho de fragmentos aislados, de segregación social”1 como mencionan Josep Maria Montaner y Zaida Muxí.

 

Actualmente hay urgencia por optimizar las ciudades inmersas en crisis  ecológica y económica. Por lo que las actuaciones -por su amplio coste y elevado consumo de energía- deben optimizar recursos financieros y fomentar el desarrollo sostenible en las urbes. El crecimiento urbano desbordado y la zonificación planteada por el movimiento moderno resultan incongruentes con un urbanismo contemporáneo que requiere la pluralidad del uso del suelo. Durante el Fórum de Barcelona 2004 se enfatizó que la nueva tipología de ciudad no debe ser geográfica sino más abierta. A su vez, la X Bienal de Venecia 2006 destacó las nuevas realidades sociales que intervienen en las urbes contemporáneas.

 

Dentro de esta realidad, hay obras como el Museo Guggenheim (Bilbao, 1992-1997) de Frank O. Gehry (fig.1) que a diferencia de lo que comúnmente se entiende, no resulta una intervención aislada, sino el replanteo de la acción puntual como parte de un conjunto. El museo valora el proyecto Bilbao Ría 2000, el cual expresa la decisión de los bilbaínos de volver la mirada a la Ría. Esto motiva a repensar el valor de los conjuntos urbanos que enriquecen el “ADN urbano” contenido en los barrios de las ciudades que es idóneo que sean mixtas y compactas.

 

Ciudad mixta y compacta

 

Al compactar y mezclar, se disminuye el desplazamiento y se aumenta la convergencia social. Y es que “frente al canto de sirenas de la vida suburbial

de viviendas unifamiliares y las grandes superficies, las sociedades maduras y conscientes optan por la ciudad densa, diversa, mezclada y compacta” 2 afirman Montaner y Muxí. Ésta actitud madura se ejemplifica con Jane Jacobs, quien estaba a favor de fomentar la vida en las ciudades densas, no en los suburbios. Asimismo, Luis Fernández-Galiano se opone a los suburbios y agrega que “esta ciudad mixta y compacta va a contrapelo de la ciudad jardín”3. Joan Busquets, comenta que “resulta imprescindible una discusión sobre los modelos evolutivos de la ciudad compacta. Hay que evitar asociaciones directas entre compacidad y densificación sistemática”4. Esta posición se adjunta a la finalidad del Plan Director Urbano en San José de Costa Rica, el cual se creó con el fin de incentivar un modelo vertical y compacto de ciudad. Esta ciudad mixta y compacta debe hacerse sobre la ciudad existente. Jordi Borja y Zaida Muxí cuestionan sobre “¿cuáles son los desafíos decisivos específicamente urbanos para “hacer ciudad sobre la ciudad” y hacer efectivo el derecho a la ciudad? La respuesta es casi obvia: centros, tejidos urbanos y movilidad y siempre espacios públicos”5.

 

Esto nos lleva a replantear el valor que tiene actuar de manera puntual en beneficio del progreso de las civilizaciones. Una propuesta de han sido los microcréditos. Estos han replanteado el desarrollo social y económico “desde abajo” en países de América Latina, Asia y África.

 

Mohamed Yunus, conocido como el “banquero de los pobres”, desarrolló ésta herramienta innovadora en los años setentas. La medida ha otorgado crédito a millones de personas, quienes no acceden a préstamos convencionales por carecer de una garantía para tramitarlo. Por su amplio impacto y logística innovadora, los microcréditos podrían influir conceptualmente en el microurbanismo.

 

Acupunturas urbanas

 

Rem Koolhaas en sus libros “S, M, L, XL”6 y “Mutations”7 excluye la escala “XS” y cuestiona ¿cómo construir una ciudad? Esta interrogante

conlleva a pensar más en la “macroescala”, por lo que por razones económicas, ecológicas y logísticas actuales, nos cuestionamos en su

lugar ¿cómo construir una ciudad con lo mínimo? Al responder a esta nueva pregunta se incluye la escala “XS” y se favorece la creación

de las acupunturas urbanas. Esta actitud recuerda la idea de “hacer más con menos” de Richard Buckminster Fuller, el diagrama de los “hot

points”8 y fomenta lo que podríamos denominar un “minimalismo urbano”, al omitir “todo lo que no es esencial”9.

 

En Brasil, Luiz Paulo Conde creó Rio-Cidade, programa que incluyó como asesores a Jordi Borja, Oriol Bohigas y Nuno Portas e inició según

Roberto Segre las obras de “acupuntura urbana–”. Miquel Adrià por su parte, comenta que Conde hizo una “renovación sin precedentes”10

y que Oriol Bohigas intervino las “metástasis urbanas” con “acupuntura urbana”.

 

En el caso de Bohigas, él ha promovido las actuaciones en el espacio público barcelonés por medio de pequeñas plazas que se van entretejiendo.

 

Esta solución -de modesto formato y sistemático conjunto- incentiva la convivencia social y beneficia los aspectos climáticos y lumínicos de las viviendas adjuntas. A su vez, han inspirado las “microplazas” en Costa Rica que hemos propuesto con un programa mínimo conformado por: un árbol, una banca y una luminaria.

 

En Brasil, Jaime Lerner plantea que podemos“tocar un área de tal modo que pueda ayudar a curar, mejorar, crear reacciones positivas y en cadena”11 y agrega que el método para sanar la ciudad es “la acupuntura urbana”12. Juli Capella agrega que la “medicina” de Lerner es “una estrategia ligera, incluso en un grado menor de intervención de lo que el modelo barcelonés urbanístico de Bohigas denominó cirugía urbana”13.

 

Por su parte, Patrick Geddes, propuso realizar “un detallado estudio previo para conocer las condiciones reales del lugar y a partir de ellas, realizar intervenciones de cirugía que no destruyeran, sino que mejorasen la realidad”14. Con respecto a este aspecto, Borja y Muxí comentan que “la degradación se reduce por medio de estrategias que combinen apertura de algunos ejes y espacios públicos con acupuntura múltiple en los puntos más críticos”15.

 

Todo esto nos plantea como repensar la ciudad y como construir acupunturas urbanas de manera organizada y sistémica, al tiempo que nos preguntamos sobre su vinculación con las viviendas. Para esto se retoma las experiencias de Manuel de Solà-Morales –tanto proyectual, como en Antwerp, como teórica en su libro A Matter of Things16 y los análisis de Montaner en su libro Sistemas Arquitectónicos Contemporáneos17.

 

Sistemas de acupunturas urbanas

 

Es por lo anterior que las “acupunturas urbanas” se plantean interrelacionarlas entre sí en lo que se propone conocer como Sistemas de Acupunturas Urbanas. Éstas se ubican en la ciudad existente y fomentan el espacio urbano abierto, democrático y operativo. Asimismo se fomenta <?> el redefinir, regenerar, activar, compactar, focalizar y economizar las actuaciones urbanas. Saskia Sassen por su parte, plantea que hay que “producir una nueva narrativa para reconstruir la ciudad” y Michael Cohen sugiere que el urbanismo contemporáneo está definido por la acción económica y política internacional. Estos dos enfoques inspiran a crear nuevos sistemas urbanos que apliquen la esencia de los microcréditos.

 

Por ejemplo, Jorge Jáuregui actuó en Favela Bairo (Río de Janeiro, década de 1990) con acupunturas urbanas (legales, arquitectónicas, urbanas y sociales) que beneficiaron a 168 comunidades. A su vez, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal propusieron en la Place León Aucoc (Bordeaux,1996) una limpieza y reparación de pavimentos, absteniéndose de intervenir, aun cuando contaban con el encargo. Esta postura de intervenir sólo donde amerita, recuerda el hermoso conjunto Solar da Unhão (Salvador de Bahia, 1963) de Lina Bo Bardi.

 

Esta rigurosidad es evidente en los arquitectos de la “tercera generación”, como Bo Bardi, así como Aldo van Eyck, José Antonio Coderch,

Fernando Távora. Ellos “rechazan el manierismo del estilo internacional y reclaman una nueva mirada hacia los monumentos, la historia, la

realidad, el usuario y la arquitectura vernácula”18 según menciona Montaner.

 

A manera de antítesis se encuentran los proyectos “autistas”, los

cuales activan la maquinaria mediática, pero no el sector donde se implantan. Para ejemplificar se mencionan tres: el Forum de Barcelona 2004, el

cual suma edificios que “navegan” en una megaplaza resultando una “prótesis urbana”19; Potsdamer Platz, que resulta un foco urbano con edificios

comerciales y entretenimiento que no referencia a su historia y el Centro Nacional de las Artes, el cual es una sumatoria de obras que como conjunto

están ampliamente desarticulas y sin vinculación con el contexto exterior.

 

Para lograr un replanteamiento se han creado herramientas, entre las que destacan los Planes Especiales de Reforma Interior (PERI) desarrollados

en Barcelona. Joan Busquets menciona que los PERI han provocado que “los habitantes de los barrios pueden quedarse en el sector”20

y que estos siguen las “directrices de Oriol Bohigas”21. Busques agrega que “habrá que trabajar sobre los pequeños intersticios vacíos en

el conglomerado urbano existente…”22, en donde los PERI “son en definitiva los que permiten actuar en el plano de la gestión singular”23.

 

Pere Cabrera i Massanés menciona que los PERI resultan “un planeamiento que contempla intervenciones de pequeña escala para integrarse

mejor en el tejido en el que opera (…)”24 Los dos primeros son el del Raval y el del Sector Oriental. El PERI del Raval incluye entre otras, las

siguientes obras: MACBA, CCCB, Liceu, Plaza Orwell y Plaza Mercé. El PERI del Sector Oriental (fig.2), realiza una intervención “quirúrgica”

y de uso mixto. Ambos se ubican en Ciutat Vella, la cual para Miralles “a diferencia de otras de Barcelona es una ciudad completa...”25

 

Dentro del segundo PERI está el Mercat de Santa Caterina (EMBT), el cual sintetiza la transposición de las “barcelonas” que llamó Manuel Vázquez

i Montalbán y corresponde al hito de la actuación. En resumen el mercado se ha convertido en una “micrópolis”26. El espacio público es

el “pivote” de una zona que se va “abriendo” hacia el interior de Ciutat Vella y va conectando las siguientes viviendas: para personas mayores

en Santa Caterina (EMBT, 2005); Porta Cambó (Bravo & Contepomi, 2003) y Porta Cambó (Aranyó Ensenyat Tarrida Arquitectura, 2003).

 

En Costa Rica se han llevado a cabo los Planes de Renovación de Barrios27, los cuales impulsan obras que contemplan de manera prioritaria el usuario, fomenta la integración social y se concentra en un bajo costo de inversión. Resulta una herramienta que fortalece el espacio público, consolida la identidad del lugar y concreta soluciones a las necesidades de los ciudadanos quienes viven, laboran y transitan en estos barrios.

 

A la fecha, se han desarrollado el del Barrio Los Yoses y el de Barrio Escalante. El primero incluye 25 acupunturas urbanas y el segundo 20. Estas últimas se dividen en cuatro grupos de 5: tramas, ejes, zonas y puntos. Entre las obras construidas está la Plaza Santa Teresita (Barrio Escalante, 2013) (fig.3), nuevo espacio público que “expropia” un sector de la calle utilizado como parqueadero informal.

 

Conjuntos urbanos como sistemas de acupunturas urbanas

 

Los conjuntos urbanos a mencionar se ubican dos en Barcelona y dos en Costa Rica. Todos se conforman de obras puntuales que actúan en sistema y mejoran en hábitat de los pobladores. Estos son mixtos pero con énfasis temáticos y abiertos. Estos recuerdan ejemplos como los Centro de Participación Comunal (Córdoba, década de 1990) de Miguel Ángel Roca.

 

La Manzana Fort Pienc de Josep Llinàs (Barcelona, 2001-2003) (fig.4) es “un mundo en una manzana”28, al tiempo que potencia el uso mixto y las interrelaciones espaciales. La obra “recorta su programa en distintas porciones, en edificios pequeños, que tienen la escala de los bloques vecinos, y así no se imponen al vecindario”29 según comenta Xumeu Mestre y Josep Quetglas. La sección de la obra varía, algo que recuerda obras de James Stirling y Rem Koolhaas. El jurado del premio “Ciutat de Barcelona 2003” mencionó que el conjunto “resuelve ejemplarmente la articulación de los diferentes edificios de equipamiento públicos (residencia de ancianos, biblioteca, mercado, guardería y centro cívico), y sus usos, con el entorno.”

 

Las Viviendas en el Ensanche (Barcelona, 2003) de Carlos Ferrater (fig.4) aplica la sutura urbana, replantea las tipologías según su condición climática

y dirige nuevas fachadas hacia el patio interno, el cual contiene un edificio de servicio. Las manzanas del ensanche descritas por Miquel Corominas i Ayala en su libro “Los orígenes del Ensanche de Barcelona”31, incluye modelos, de los cuales Ferrater suma uno al suturar la manzana en diagonal. Según Ferrater la sutura “ha mantenido el trazado de la antigua Carretera de Horta, que atraviesa la manzana en diagonal”.

 

El proyecto Paletas Urbanas del Distrito Hospital (San José, 2012) surge dentro del programa “Ciudades seguras para todas y todos” de UNICEF, ubicado en 8 ciudades del mundo. Las “paletas urbanas” fortalecen el espacio público donde convergen las niñas y niños y se focalizan en áreas marginales. El conjunto tiene once “paletas urbanas”, de las cuales se han construido: Microcanchas Pochote (fig.6), un lugar donde había un “no lugar”; Conector CAI Barrio Cuba, el cual diluye el borde público-privado; Acceso a la Escuela Omar Dengo, intervención minúscula donde convergen más de 100 niños diariamente; y Parque Pinos del Este, que elimina el cierre perimetral. Las obras fortalecen las “ciudades lúdicas” inspiradas en tanto en Jakoba Helena Mulder quien impulsó espacios públicos infantiles “desde abajo”, como en los 700 parques que intervino Aldo van Eyck en Ámsterdam. Y es que resulta –según Montaner- “imprescindible una nueva manera de gestionar y proyectar la arquitectura y el urbanismo, esencialmente bottom-up (desde la base) que tenga en cuenta la diversidad de personas y de contextos”.

 

El Conjunto Tirrases (Curridabat, 2013-2014) está en una zona con topografía abrupta carente de infraestructura y de espacios públicos dignos. La propuesta prioriza: la conectividad de barrios, la creación de espacios deportivos, la convergencia social, el fortalecimiento de la movilidad y la dignificación de los espacios públicos. El conjunto lo conforman: Centro Deportivo Tirrases (fig.7), Conjunto Pinos del Este, Parque Mercedes, Parque Ponderosa, Paseo Peatonal Las Mercedes (fig.8) y Acceso al puente peatonal Colonia Cruz. La influencia por optimizar recursos y potenciar valores sociales es del SESC Pompeia de Lina Bo Bardi; la rigurosidad de adaptación al lugar está inspirada en las obras Alvaro Siza y la motivación en la actuación urbana tiene influencia de la labor en Medellín de Sergio Fajardo, Alejandro Echeverri, Giancarlo Mazzanti, entre otros.

 

Ciudad habitable, ciudadanos felices

 

Desde siempre –hasta la modernidad- la vivienda y la ciudad estuvieron fusionadas. Leon Battista Alberti aseguraba que “la ciudad es una casa grande, lo mismo que la casa es una ciudad pequeña”, pero la ciudad contemporánea divide la vivencia de la casa y la ciudad.

 

Este tema lo analiza Luis Fernández-Galiano, quien menciona que “en los umbrales del siglo XXI, la ciudad no es ya una casa que podamos habitar con confianza, y aún menos la casa una ciudad que suministre los elementos esenciales de la sociedad.” . Esta situación se provoca revertir por medio de los sistemas de acupunturas urbanas que amplifican las zonas sociales de las viviendas, dentro de sectores urbanas que buscan mejorar su calidad para ser habitadas.

 

Esta fusión entre espacios sociales de las viviendas y espacios habitables urbanos, se realiza para provocar ciudades donde el ser humano sea más feliz. Esto por cuanto “la meta única y final de la arquitectura es buscar y provocar el bienestar, la felicidad del hombre, su familia y la familia de familias: la comunidad.” , según mencionó Luis Barragán.

 

Para aportar en la búsqueda de este objetivo, se propone repensar la ciudad desde los sistemas de acupunturas urbanas, contemplando la acción “desde abajo”, utilizar herramientas como los PERI y crear conjuntos mixtos y compactos que fusionan nuevamente la vivienda con la ciudad, en espacios abiertos y de calidad. Al final de cuentas la gente es quien construye la ciudad y los arquitectos subrayan la “escena” donde convive la ciudadanía por medio de “escenarios urbanos”, los cuales se propone replantearlos por medio de un urbanismo a “escala: 1:50”.

 

En este sentido, se considera la postura de William Morris –citado por Montaner y Muxí- quien afirma que “para construir una nueva comunidad no era suficiente la revolución económica y el poder social, sino que hacía falta una revolución moral” , esto “para favorecer que los seres humanos sean más libres y felices”. La citada revolución moral planteada por Morris conviene comprenderla como un beneficio a la humanidad en el siglo XXI, donde la “microescala” juega un papel clave que puede activar múltiples sectores de nuestras ciudades en beneficio de las sociedades contemporáneas.

 

Luis Diego Barahona

luisdiegobarahona@ldbarquitectura.com

 

Costa Rica, 1978. Máster por la UPC (2008) y licenciado por la Universidad Creativa. En el 2000 fundó LDB Arquitectura. Director de Líneas, firma donde ha publicado 5 libros y organizado 7 congresos internacionales. Fue director de la Revista Habitar y se encarga de la página de arquitectura del periódico La Nación. Colaborador de: Arquitectura Viva, Arquine, Domus y AAA. Su obra se ha publicado en América Latina, Europa y Asia. Finalista del City to City Barcelona FAD Award 2013 y delegado de la VII BIUA 2010. Conferencista en Costa Rica, Guatemala, Colombia y España. Profesor en la Universidad Latina.

Luis Diego Barahona

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(506) 22800670

2020

El presente ensayo tiene como objetivo repensar la ciudad desde los sistemas de acupunturas urbanas. Se comprende que “existe el peligro de que vaya desapareciendo el mundo abierto al público y la cultura de lo civil para reinar un planeta hecho de fragmentos aislados, de segregación social”1 como mencionan Josep Maria Montaner y Zaida Muxí.

 

Actualmente hay urgencia por optimizar las ciudades inmersas en crisis  ecológica y económica. Por lo que las actuaciones -por su amplio coste y elevado consumo de energía- deben optimizar recursos financieros y fomentar el desarrollo sostenible en las urbes. El crecimiento urbano desbordado y la zonificación planteada por el movimiento moderno resultan incongruentes con un urbanismo contemporáneo que requiere la pluralidad del uso del suelo. Durante el Fórum de Barcelona 2004 se enfatizó que la nueva tipología de ciudad no debe ser geográfica sino más abierta. A su vez, la X Bienal de Venecia 2006 destacó las nuevas realidades sociales que intervienen en las urbes contemporáneas.

 

Dentro de esta realidad, hay obras como el Museo Guggenheim (Bilbao, 1992-1997) de Frank O. Gehry (fig.1) que a diferencia de lo que comúnmente se entiende, no resulta una intervención aislada, sino el replanteo de la acción puntual como parte de un conjunto. El museo valora el proyecto Bilbao Ría 2000, el cual expresa la decisión de los bilbaínos de volver la mirada a la Ría. Esto motiva a repensar el valor de los conjuntos urbanos que enriquecen el “ADN urbano” contenido en los barrios de las ciudades que es idóneo que sean mixtas y compactas.

 

Ciudad mixta y compacta

 

Al compactar y mezclar, se disminuye el desplazamiento y se aumenta la convergencia social. Y es que “frente al canto de sirenas de la vida suburbial

de viviendas unifamiliares y las grandes superficies, las sociedades maduras y conscientes optan por la ciudad densa, diversa, mezclada y compacta” 2 afirman Montaner y Muxí. Ésta actitud madura se ejemplifica con Jane Jacobs, quien estaba a favor de fomentar la vida en las ciudades densas, no en los suburbios. Asimismo, Luis Fernández-Galiano se opone a los suburbios y agrega que “esta ciudad mixta y compacta va a contrapelo de la ciudad jardín”3. Joan Busquets, comenta que “resulta imprescindible una discusión sobre los modelos evolutivos de la ciudad compacta. Hay que evitar asociaciones directas entre compacidad y densificación sistemática”4. Esta posición se adjunta a la finalidad del Plan Director Urbano en San José de Costa Rica, el cual se creó con el fin de incentivar un modelo vertical y compacto de ciudad. Esta ciudad mixta y compacta debe hacerse sobre la ciudad existente. Jordi Borja y Zaida Muxí cuestionan sobre “¿cuáles son los desafíos decisivos específicamente urbanos para “hacer ciudad sobre la ciudad” y hacer efectivo el derecho a la ciudad? La respuesta es casi obvia: centros, tejidos urbanos y movilidad y siempre espacios públicos”5.

 

Esto nos lleva a replantear el valor que tiene actuar de manera puntual en beneficio del progreso de las civilizaciones. Una propuesta de han sido los microcréditos. Estos han replanteado el desarrollo social y económico “desde abajo” en países de América Latina, Asia y África.

 

Mohamed Yunus, conocido como el “banquero de los pobres”, desarrolló ésta herramienta innovadora en los años setentas. La medida ha otorgado crédito a millones de personas, quienes no acceden a préstamos convencionales por carecer de una garantía para tramitarlo. Por su amplio impacto y logística innovadora, los microcréditos podrían influir conceptualmente en el microurbanismo.

 

Acupunturas urbanas

 

Rem Koolhaas en sus libros “S, M, L, XL”6 y “Mutations”7 excluye la escala “XS” y cuestiona ¿cómo construir una ciudad? Esta interrogante

conlleva a pensar más en la “macroescala”, por lo que por razones económicas, ecológicas y logísticas actuales, nos cuestionamos en su

lugar ¿cómo construir una ciudad con lo mínimo? Al responder a esta nueva pregunta se incluye la escala “XS” y se favorece la creación

de las acupunturas urbanas. Esta actitud recuerda la idea de “hacer más con menos” de Richard Buckminster Fuller, el diagrama de los “hot

points”8 y fomenta lo que podríamos denominar un “minimalismo urbano”, al omitir “todo lo que no es esencial”9.

 

En Brasil, Luiz Paulo Conde creó Rio-Cidade, programa que incluyó como asesores a Jordi Borja, Oriol Bohigas y Nuno Portas e inició según

Roberto Segre las obras de “acupuntura urbana–”. Miquel Adrià por su parte, comenta que Conde hizo una “renovación sin precedentes”10

y que Oriol Bohigas intervino las “metástasis urbanas” con “acupuntura urbana”.

 

En el caso de Bohigas, él ha promovido las actuaciones en el espacio público barcelonés por medio de pequeñas plazas que se van entretejiendo.

 

Esta solución -de modesto formato y sistemático conjunto- incentiva la convivencia social y beneficia los aspectos climáticos y lumínicos de las viviendas adjuntas. A su vez, han inspirado las “microplazas” en Costa Rica que hemos propuesto con un programa mínimo conformado por: un árbol, una banca y una luminaria.

 

En Brasil, Jaime Lerner plantea que podemos“tocar un área de tal modo que pueda ayudar a curar, mejorar, crear reacciones positivas y en cadena”11 y agrega que el método para sanar la ciudad es “la acupuntura urbana”12. Juli Capella agrega que la “medicina” de Lerner es “una estrategia ligera, incluso en un grado menor de intervención de lo que el modelo barcelonés urbanístico de Bohigas denominó cirugía urbana”13.

 

Por su parte, Patrick Geddes, propuso realizar “un detallado estudio previo para conocer las condiciones reales del lugar y a partir de ellas, realizar intervenciones de cirugía que no destruyeran, sino que mejorasen la realidad”14. Con respecto a este aspecto, Borja y Muxí comentan que “la degradación se reduce por medio de estrategias que combinen apertura de algunos ejes y espacios públicos con acupuntura múltiple en los puntos más críticos”15.

 

Todo esto nos plantea como repensar la ciudad y como construir acupunturas urbanas de manera organizada y sistémica, al tiempo que nos preguntamos sobre su vinculación con las viviendas. Para esto se retoma las experiencias de Manuel de Solà-Morales –tanto proyectual, como en Antwerp, como teórica en su libro A Matter of Things16 y los análisis de Montaner en su libro Sistemas Arquitectónicos Contemporáneos17.

 

Sistemas de acupunturas urbanas

 

Es por lo anterior que las “acupunturas urbanas” se plantean interrelacionarlas entre sí en lo que se propone conocer como Sistemas de Acupunturas Urbanas. Éstas se ubican en la ciudad existente y fomentan el espacio urbano abierto, democrático y operativo. Asimismo se fomenta <?> el redefinir, regenerar, activar, compactar, focalizar y economizar las actuaciones urbanas. Saskia Sassen por su parte, plantea que hay que “producir una nueva narrativa para reconstruir la ciudad” y Michael Cohen sugiere que el urbanismo contemporáneo está definido por la acción económica y política internacional. Estos dos enfoques inspiran a crear nuevos sistemas urbanos que apliquen la esencia de los microcréditos.

 

Por ejemplo, Jorge Jáuregui actuó en Favela Bairo (Río de Janeiro, década de 1990) con acupunturas urbanas (legales, arquitectónicas, urbanas y sociales) que beneficiaron a 168 comunidades. A su vez, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal propusieron en la Place León Aucoc (Bordeaux,1996) una limpieza y reparación de pavimentos, absteniéndose de intervenir, aun cuando contaban con el encargo. Esta postura de intervenir sólo donde amerita, recuerda el hermoso conjunto Solar da Unhão (Salvador de Bahia, 1963) de Lina Bo Bardi.

 

Esta rigurosidad es evidente en los arquitectos de la “tercera generación”, como Bo Bardi, así como Aldo van Eyck, José Antonio Coderch,

Fernando Távora. Ellos “rechazan el manierismo del estilo internacional y reclaman una nueva mirada hacia los monumentos, la historia, la

realidad, el usuario y la arquitectura vernácula”18 según menciona Montaner.

 

A manera de antítesis se encuentran los proyectos “autistas”, los

cuales activan la maquinaria mediática, pero no el sector donde se implantan. Para ejemplificar se mencionan tres: el Forum de Barcelona 2004, el

cual suma edificios que “navegan” en una megaplaza resultando una “prótesis urbana”19; Potsdamer Platz, que resulta un foco urbano con edificios

comerciales y entretenimiento que no referencia a su historia y el Centro Nacional de las Artes, el cual es una sumatoria de obras que como conjunto

están ampliamente desarticulas y sin vinculación con el contexto exterior.

 

Para lograr un replanteamiento se han creado herramientas, entre las que destacan los Planes Especiales de Reforma Interior (PERI) desarrollados

en Barcelona. Joan Busquets menciona que los PERI han provocado que “los habitantes de los barrios pueden quedarse en el sector”20

y que estos siguen las “directrices de Oriol Bohigas”21. Busques agrega que “habrá que trabajar sobre los pequeños intersticios vacíos en

el conglomerado urbano existente…”22, en donde los PERI “son en definitiva los que permiten actuar en el plano de la gestión singular”23.

 

Pere Cabrera i Massanés menciona que los PERI resultan “un planeamiento que contempla intervenciones de pequeña escala para integrarse

mejor en el tejido en el que opera (…)”24 Los dos primeros son el del Raval y el del Sector Oriental. El PERI del Raval incluye entre otras, las

siguientes obras: MACBA, CCCB, Liceu, Plaza Orwell y Plaza Mercé. El PERI del Sector Oriental (fig.2), realiza una intervención “quirúrgica”

y de uso mixto. Ambos se ubican en Ciutat Vella, la cual para Miralles “a diferencia de otras de Barcelona es una ciudad completa...”25

 

Dentro del segundo PERI está el Mercat de Santa Caterina (EMBT), el cual sintetiza la transposición de las “barcelonas” que llamó Manuel Vázquez

i Montalbán y corresponde al hito de la actuación. En resumen el mercado se ha convertido en una “micrópolis”26. El espacio público es

el “pivote” de una zona que se va “abriendo” hacia el interior de Ciutat Vella y va conectando las siguientes viviendas: para personas mayores

en Santa Caterina (EMBT, 2005); Porta Cambó (Bravo & Contepomi, 2003) y Porta Cambó (Aranyó Ensenyat Tarrida Arquitectura, 2003).

 

En Costa Rica se han llevado a cabo los Planes de Renovación de Barrios27, los cuales impulsan obras que contemplan de manera prioritaria el usuario, fomenta la integración social y se concentra en un bajo costo de inversión. Resulta una herramienta que fortalece el espacio público, consolida la identidad del lugar y concreta soluciones a las necesidades de los ciudadanos quienes viven, laboran y transitan en estos barrios.

 

A la fecha, se han desarrollado el del Barrio Los Yoses y el de Barrio Escalante. El primero incluye 25 acupunturas urbanas y el segundo 20. Estas últimas se dividen en cuatro grupos de 5: tramas, ejes, zonas y puntos. Entre las obras construidas está la Plaza Santa Teresita (Barrio Escalante, 2013) (fig.3), nuevo espacio público que “expropia” un sector de la calle utilizado como parqueadero informal.

 

Conjuntos urbanos como sistemas de acupunturas urbanas

 

Los conjuntos urbanos a mencionar se ubican dos en Barcelona y dos en Costa Rica. Todos se conforman de obras puntuales que actúan en sistema y mejoran en hábitat de los pobladores. Estos son mixtos pero con énfasis temáticos y abiertos. Estos recuerdan ejemplos como los Centro de Participación Comunal (Córdoba, década de 1990) de Miguel Ángel Roca.

 

La Manzana Fort Pienc de Josep Llinàs (Barcelona, 2001-2003) (fig.4) es “un mundo en una manzana”28, al tiempo que potencia el uso mixto y las interrelaciones espaciales. La obra “recorta su programa en distintas porciones, en edificios pequeños, que tienen la escala de los bloques vecinos, y así no se imponen al vecindario”29 según comenta Xumeu Mestre y Josep Quetglas. La sección de la obra varía, algo que recuerda obras de James Stirling y Rem Koolhaas. El jurado del premio “Ciutat de Barcelona 2003” mencionó que el conjunto “resuelve ejemplarmente la articulación de los diferentes edificios de equipamiento públicos (residencia de ancianos, biblioteca, mercado, guardería y centro cívico), y sus usos, con el entorno.”

 

Las Viviendas en el Ensanche (Barcelona, 2003) de Carlos Ferrater (fig.4) aplica la sutura urbana, replantea las tipologías según su condición climática

y dirige nuevas fachadas hacia el patio interno, el cual contiene un edificio de servicio. Las manzanas del ensanche descritas por Miquel Corominas i Ayala en su libro “Los orígenes del Ensanche de Barcelona”31, incluye modelos, de los cuales Ferrater suma uno al suturar la manzana en diagonal. Según Ferrater la sutura “ha mantenido el trazado de la antigua Carretera de Horta, que atraviesa la manzana en diagonal”.

 

El proyecto Paletas Urbanas del Distrito Hospital (San José, 2012) surge dentro del programa “Ciudades seguras para todas y todos” de UNICEF, ubicado en 8 ciudades del mundo. Las “paletas urbanas” fortalecen el espacio público donde convergen las niñas y niños y se focalizan en áreas marginales. El conjunto tiene once “paletas urbanas”, de las cuales se han construido: Microcanchas Pochote (fig.6), un lugar donde había un “no lugar”; Conector CAI Barrio Cuba, el cual diluye el borde público-privado; Acceso a la Escuela Omar Dengo, intervención minúscula donde convergen más de 100 niños diariamente; y Parque Pinos del Este, que elimina el cierre perimetral. Las obras fortalecen las “ciudades lúdicas” inspiradas en tanto en Jakoba Helena Mulder quien impulsó espacios públicos infantiles “desde abajo”, como en los 700 parques que intervino Aldo van Eyck en Ámsterdam. Y es que resulta –según Montaner- “imprescindible una nueva manera de gestionar y proyectar la arquitectura y el urbanismo, esencialmente bottom-up (desde la base) que tenga en cuenta la diversidad de personas y de contextos”.

 

El Conjunto Tirrases (Curridabat, 2013-2014) está en una zona con topografía abrupta carente de infraestructura y de espacios públicos dignos. La propuesta prioriza: la conectividad de barrios, la creación de espacios deportivos, la convergencia social, el fortalecimiento de la movilidad y la dignificación de los espacios públicos. El conjunto lo conforman: Centro Deportivo Tirrases (fig.7), Conjunto Pinos del Este, Parque Mercedes, Parque Ponderosa, Paseo Peatonal Las Mercedes (fig.8) y Acceso al puente peatonal Colonia Cruz. La influencia por optimizar recursos y potenciar valores sociales es del SESC Pompeia de Lina Bo Bardi; la rigurosidad de adaptación al lugar está inspirada en las obras Alvaro Siza y la motivación en la actuación urbana tiene influencia de la labor en Medellín de Sergio Fajardo, Alejandro Echeverri, Giancarlo Mazzanti, entre otros.

 

Ciudad habitable, ciudadanos felices

 

Desde siempre –hasta la modernidad- la vivienda y la ciudad estuvieron fusionadas. Leon Battista Alberti aseguraba que “la ciudad es una casa grande, lo mismo que la casa es una ciudad pequeña”, pero la ciudad contemporánea divide la vivencia de la casa y la ciudad.

 

Este tema lo analiza Luis Fernández-Galiano, quien menciona que “en los umbrales del siglo XXI, la ciudad no es ya una casa que podamos habitar con confianza, y aún menos la casa una ciudad que suministre los elementos esenciales de la sociedad.” . Esta situación se provoca revertir por medio de los sistemas de acupunturas urbanas que amplifican las zonas sociales de las viviendas, dentro de sectores urbanas que buscan mejorar su calidad para ser habitadas.

 

Esta fusión entre espacios sociales de las viviendas y espacios habitables urbanos, se realiza para provocar ciudades donde el ser humano sea más feliz. Esto por cuanto “la meta única y final de la arquitectura es buscar y provocar el bienestar, la felicidad del hombre, su familia y la familia de familias: la comunidad.” , según mencionó Luis Barragán.

 

Para aportar en la búsqueda de este objetivo, se propone repensar la ciudad desde los sistemas de acupunturas urbanas, contemplando la acción “desde abajo”, utilizar herramientas como los PERI y crear conjuntos mixtos y compactos que fusionan nuevamente la vivienda con la ciudad, en espacios abiertos y de calidad. Al final de cuentas la gente es quien construye la ciudad y los arquitectos subrayan la “escena” donde convive la ciudadanía por medio de “escenarios urbanos”, los cuales se propone replantearlos por medio de un urbanismo a “escala: 1:50”.

 

En este sentido, se considera la postura de William Morris –citado por Montaner y Muxí- quien afirma que “para construir una nueva comunidad no era suficiente la revolución económica y el poder social, sino que hacía falta una revolución moral” , esto “para favorecer que los seres humanos sean más libres y felices”. La citada revolución moral planteada por Morris conviene comprenderla como un beneficio a la humanidad en el siglo XXI, donde la “microescala” juega un papel clave que puede activar múltiples sectores de nuestras ciudades en beneficio de las sociedades contemporáneas.

 

Luis Diego Barahona

luisdiegobarahona@ldbarquitectura.com

 

Costa Rica, 1978. Máster por la UPC (2008) y licenciado por la Universidad Creativa. En el 2000 fundó LDB Arquitectura. Director de Líneas, firma donde ha publicado 5 libros y organizado 7 congresos internacionales. Fue director de la Revista Habitar y se encarga de la página de arquitectura del periódico La Nación. Colaborador de: Arquitectura Viva, Arquine, Domus y AAA. Su obra se ha publicado en América Latina, Europa y Asia. Finalista del City to City Barcelona FAD Award 2013 y delegado de la VII BIUA 2010. Conferencista en Costa Rica, Guatemala, Colombia y España. Profesor en la Universidad Latina.