LDB Arquitectura

Entrañas y paisajes

Perennidad Tres hermosas casas brindan lecciones de sabiduría antela naturaleza

 

La arquitectura y la naturaleza se fusionan en tres casas modernas: la Casa das Canoas (Río de Janeiro), la Casa Holmes (Guanacaste) y la Casa Ugalde (Caldes d’Estrac, Barcelona). Ellas representan tres hitos arquitectónicos y paisajísticos en las épocas y en los países en los que fueron construidas.

 

Estas “casas-manifiesto” pueden vincularse conceptualmente entre sí. Las tres evocan permanentemente el sitio y el paisaje natural, al tiempo que nacen arraigadas y entrañadas en el lugar donde se colocaron. La fusión continua de estas viviendas con el contexto les otorga una riqueza espacial que genera un diálogo sugerente entre arquitectura y naturaleza. Dichas obras domésticas se diseñaron con rigurosas conexiones visuales entre los espacios internos y los paisajes exteriores.

 

Las tres viviendas son “hijas” del movimiento moderno, responden a épocas disímiles y muestran la actitud poética de sus autores. La Ugalde es del español José Antonio Coderch y data de 1951; la Das Canoas, del brasileño Oscar Niemeyer y es de 1953. La Casa Holmes, del costarricense Víctor Cañas, corresponde al 2003.

 

A pesar de la distancia temporal entre esos proyectos, la vinculación se sustenta en la íntima comunicación y en la cohesión profunda que hay entre la arquitectura y el contexto natural.

 

Naturaleza entrañable. Tanto la Casa das Canoas como la Casa Holmes permitieron la penetración y el protagonismo de una roca existente en sus respectivos lugares. Esta actitud generosa y reflexiva es influencia directa (en el caso de la das Canoas) de Roberto Burle Marx. Este paisajista sugiere la introducción de “lo natural” en el diseño interior de la vivienda, y Niemeyer fomenta esta intención al crear una amplia transparencia en las fachadas de vidrio.

 

La Das Canoas es una obra maestra y también vivienda del arquitecto Niemeyer. Ella permite una comunicación permanente con el emplazamiento boscoso tropical. Esta casa se cubre con una losa pura y curva que invita a remitirse a la pureza y calidad de la Casa Farnsworth (Illinois, 1951) de Mies van der Rohe, y a la Glass House (Connecticut, 1949), de Philip Johnson.

 

Aún así, Niemeyer crea una nueva versión de pabellón habitacional al adicionar, a la pureza formal, una sugerente curvatura continua en el perímetro de cubierta.

 

En el caso de la Casa Holmes, la roca es de mayor formato que la introducida por Niemeyer en su vivienda. Cañas ubica la residencia entre la roca y la vista hacia el paisaje natural. Esta formación geológica (situada al sureste del proyecto) se fusiona con el área de cocina y es visible desde diversos espacios internos, como la piscina y las áreas de circulación.

 

Movimiento moderno. Dicha roca soporta elementos estructurales que se apoyan directamente sobre ella, y su textura natural es exaltada por el arquitecto costarricense. La presencia sólida y contundente de este elemento pétreo conforma las entrañas de ésta vivienda.

 

En Barcelona, la Casa Ugalde parte de la tierra y se compone de manera sugerente y libre desde un pino de dos troncos –uno de ellos cortado por un segundo dueño–. Esta obra de clara influencia modernista, evidencia una postura organicista. Coderch propone una geometría en la vivienda que se adapta al terreno, no corta ningún árbol de la zona y realiza escasos movimientos de tierra.

 

El mundialmente reconocido arquitecto y crítico Kenneth Frampton afirmó recientemente: “Coderch alcanza su primera formulación verdaderamente convincente en su famosa Casa Ugalde. Esta obra evocadora y dinámicamente plástica es una casa de veraneo mediterránea canónica que no ha sido superada por ninguna construida desde entonces. Todavía es excepcional por cómo se abre a cada paso hacia vistas diferentes de la costa”.

 

La Casa Ugalde –poco difundida en América Latina– resulta un punto sólido y claro del “movimiento moderno”. La obra plantea una interpretación de “lo orgánico” por medio de geometrías continuas, muros curvos, techos con sutiles pendientes que reflejan la luz, y una rigurosidad tectónica consecuente con sus demás obras.

 

Libertad y paisaje. Las tres viviendas parten de las entrañas naturales de donde surgen sus espacios arquitectónicos y evidencian puntos sensiblemente depurados en las trayectorias de los autores.

 

Tres conceptos sólidos, poéticos y sobresalientes encontramos en los diseños de estas viviendas: el lirismo de la cubierta unitaria, libre y curva de la Casa das Canoas; la mimetización concatenada del espejo de agua, piscina y mar en la Casa Holmes, y las fugas visuales hacia el mediterráneo provocadas cuidadosamente en la Casa Ugalde.

 

La fusión perenne es sintetizada en la idea “ética más que estética” manifestado por José Antonio Coderch. El arquitecto catalán afirma que esta posición es “quizá la única postura correcta en el ejercicio de la arquitectura”.

 

Naturaleza de la arquitectura. En síntesis, la naturaleza es la esencia de esas tres arquitecturas. Los autores evidencian una actitud reflexiva, profunda y poética en estas viviendas, que se diluyen para mirar tanto la naturaleza de donde emergen como el paisaje que contemplan.

 

Los espacios creados por las tres viviendas son valorados por su exquisita postura, lo que genera obras intemporales, opuestas a los proyectos hedonistas hechos para ser mirados.

 

EL AUTOR ES ARQUITECTO Y AUTOR DE LIBROS DE ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA. FUE DIRECTOR DE LA REVISTA HABITAR. DIRIGE MICRÓPOLIS, Y LA EDITORIAL Y CONGRESOS LÍNEAS. CURSA UN MASTER EN LA UPC DE BARCELONA

Luis Diego Barahona

La Nación

Costa Rica

2008

San José

Costa Rica

info@ldbarquitectura.com

(506) 22800670

2020

Perennidad Tres hermosas casas brindan lecciones de sabiduría antela naturaleza

 

La arquitectura y la naturaleza se fusionan en tres casas modernas: la Casa das Canoas (Río de Janeiro), la Casa Holmes (Guanacaste) y la Casa Ugalde (Caldes d’Estrac, Barcelona). Ellas representan tres hitos arquitectónicos y paisajísticos en las épocas y en los países en los que fueron construidas.

 

Estas “casas-manifiesto” pueden vincularse conceptualmente entre sí. Las tres evocan permanentemente el sitio y el paisaje natural, al tiempo que nacen arraigadas y entrañadas en el lugar donde se colocaron. La fusión continua de estas viviendas con el contexto les otorga una riqueza espacial que genera un diálogo sugerente entre arquitectura y naturaleza. Dichas obras domésticas se diseñaron con rigurosas conexiones visuales entre los espacios internos y los paisajes exteriores.

 

Las tres viviendas son “hijas” del movimiento moderno, responden a épocas disímiles y muestran la actitud poética de sus autores. La Ugalde es del español José Antonio Coderch y data de 1951; la Das Canoas, del brasileño Oscar Niemeyer y es de 1953. La Casa Holmes, del costarricense Víctor Cañas, corresponde al 2003.

 

A pesar de la distancia temporal entre esos proyectos, la vinculación se sustenta en la íntima comunicación y en la cohesión profunda que hay entre la arquitectura y el contexto natural.

 

Naturaleza entrañable. Tanto la Casa das Canoas como la Casa Holmes permitieron la penetración y el protagonismo de una roca existente en sus respectivos lugares. Esta actitud generosa y reflexiva es influencia directa (en el caso de la das Canoas) de Roberto Burle Marx. Este paisajista sugiere la introducción de “lo natural” en el diseño interior de la vivienda, y Niemeyer fomenta esta intención al crear una amplia transparencia en las fachadas de vidrio.

 

La Das Canoas es una obra maestra y también vivienda del arquitecto Niemeyer. Ella permite una comunicación permanente con el emplazamiento boscoso tropical. Esta casa se cubre con una losa pura y curva que invita a remitirse a la pureza y calidad de la Casa Farnsworth (Illinois, 1951) de Mies van der Rohe, y a la Glass House (Connecticut, 1949), de Philip Johnson.

 

Aún así, Niemeyer crea una nueva versión de pabellón habitacional al adicionar, a la pureza formal, una sugerente curvatura continua en el perímetro de cubierta.

 

En el caso de la Casa Holmes, la roca es de mayor formato que la introducida por Niemeyer en su vivienda. Cañas ubica la residencia entre la roca y la vista hacia el paisaje natural. Esta formación geológica (situada al sureste del proyecto) se fusiona con el área de cocina y es visible desde diversos espacios internos, como la piscina y las áreas de circulación.

 

Movimiento moderno. Dicha roca soporta elementos estructurales que se apoyan directamente sobre ella, y su textura natural es exaltada por el arquitecto costarricense. La presencia sólida y contundente de este elemento pétreo conforma las entrañas de ésta vivienda.

 

En Barcelona, la Casa Ugalde parte de la tierra y se compone de manera sugerente y libre desde un pino de dos troncos –uno de ellos cortado por un segundo dueño–. Esta obra de clara influencia modernista, evidencia una postura organicista. Coderch propone una geometría en la vivienda que se adapta al terreno, no corta ningún árbol de la zona y realiza escasos movimientos de tierra.

 

El mundialmente reconocido arquitecto y crítico Kenneth Frampton afirmó recientemente: “Coderch alcanza su primera formulación verdaderamente convincente en su famosa Casa Ugalde. Esta obra evocadora y dinámicamente plástica es una casa de veraneo mediterránea canónica que no ha sido superada por ninguna construida desde entonces. Todavía es excepcional por cómo se abre a cada paso hacia vistas diferentes de la costa”.

 

La Casa Ugalde –poco difundida en América Latina– resulta un punto sólido y claro del “movimiento moderno”. La obra plantea una interpretación de “lo orgánico” por medio de geometrías continuas, muros curvos, techos con sutiles pendientes que reflejan la luz, y una rigurosidad tectónica consecuente con sus demás obras.

 

Libertad y paisaje. Las tres viviendas parten de las entrañas naturales de donde surgen sus espacios arquitectónicos y evidencian puntos sensiblemente depurados en las trayectorias de los autores.

 

Tres conceptos sólidos, poéticos y sobresalientes encontramos en los diseños de estas viviendas: el lirismo de la cubierta unitaria, libre y curva de la Casa das Canoas; la mimetización concatenada del espejo de agua, piscina y mar en la Casa Holmes, y las fugas visuales hacia el mediterráneo provocadas cuidadosamente en la Casa Ugalde.

 

La fusión perenne es sintetizada en la idea “ética más que estética” manifestado por José Antonio Coderch. El arquitecto catalán afirma que esta posición es “quizá la única postura correcta en el ejercicio de la arquitectura”.

 

Naturaleza de la arquitectura. En síntesis, la naturaleza es la esencia de esas tres arquitecturas. Los autores evidencian una actitud reflexiva, profunda y poética en estas viviendas, que se diluyen para mirar tanto la naturaleza de donde emergen como el paisaje que contemplan.

 

Los espacios creados por las tres viviendas son valorados por su exquisita postura, lo que genera obras intemporales, opuestas a los proyectos hedonistas hechos para ser mirados.

 

EL AUTOR ES ARQUITECTO Y AUTOR DE LIBROS DE ARQUITECTURA CONTEMPORÁNEA. FUE DIRECTOR DE LA REVISTA HABITAR. DIRIGE MICRÓPOLIS, Y LA EDITORIAL Y CONGRESOS LÍNEAS. CURSA UN MASTER EN LA UPC DE BARCELONA