Construir lo elemental

Textos · Revista Su Casa

Construir lo elemental

· Revista Su Casa · Luis Diego Barahona

Publicación original de «Construir lo elemental» en Revista Su Casa, junio de 2004
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Tres ideas clave

  1. El concurso Elemental buscó profesionales capaces de resolver la vivienda de muy bajo costo en Chile.

  2. Cada vivienda de 30 m² debía poder crecer hasta 75 m² sin deteriorar el entorno urbano.

  3. Resolver el déficit habitacional exige el trabajo conjunto de varias disciplinas.

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Texto tomado del borrador Word del autor. Puede tener diferencias menores con la versión impresa.

Insertado dentro de un auge latinoamericano por reconsiderar los concursos internacionales de arquitectura, la Universidad Católica de Chile en conjunto con la Universidad de Harvard convocaron una de las más importantes competiciones mundiales sobre construcción elemental, enfocado en la Vivienda Social Dinámica sin Deuda (VSDsD).

Según sus organizadores “Elemental es una iniciativa que busca innovar en la arquitectura, tecnología, diseño urbano y trabajo comunitario asociado a la vivienda de muy bajo costo, construyendo 7 conjuntos habitacionales ejemplares a lo largo de Chile”.

El problema es real y tangible, 250 millones de personas en Latinoamérica y 2,5 millones en Chile padecen los problemas del déficit habitacional. Por tanto, el concurso Elemental planteó crear las mejores propuestas que podían diseñarse a nivel mundial, con un presupuesto similar o inferior al destinado por el gobierno a la construcción de vivienda social e insertado dentro de las políticas de desarrollo.

El objetivo primordial fue la búsqueda de profesionales –no proyectos– capaces de dar una respuesta al problema de la vivienda elemental, insertado dentro de la Nueva Política Habitacional del MINVU. El proyecto consiste en el diseño de 150 módulos habitacionales de 30 m² en una hectárea de terreno urbano que permita a cada uno de los propietarios crecer de manera simple hasta 75 m², a su vez que sea capaz de cuidar la calidad del entorno urbano una vez que cada familia amplíe su vivienda y todo esto por $7500 por familia. A esta condicionante se suma la presencia del automóvil que se proyecta que en 10 años más de la mitad de las familias del conjunto contará con su propio auto.

La presentación era con “nombres y apellidos”, por lo que el jurado sabía en todo momento los encargados de las propuestas. Estas debían enviarse en una sola lámina A0, la cual contaba con una franja lateral con información de un proyecto anterior del arquitecto que demostrara su capacidad para resolver problemáticas similares.

Para promocionar el concurso lo insertaron dentro de los principales medios de comunicación masiva, siendo noticia destacada en las principales páginas de los diarios chilenos e internacionales. No buscaban un evento que se desligara de la comunicación social, por lo que realizaron una estrategia donde la noticia “elemental” se publicaba entre la de Pinochet y Zamorano.

La solución de este importante problema involucra necesariamente el compromiso del sector privado, quienes deben volverse actores fundamentales de estos proyectos y sumarse a un esfuerzo multidisciplinario. A juicio del gremio chileno de la construcción, para el buen diseño de las soluciones, se requiere el concurso de profesionales de ámbitos tan diversos como son la arquitectura, el urbanismo, la ingeniería, la construcción, la economía, y la asistencia social.

El director del concurso es Alejandro Aravena (Chile), y el jurado lo conformaron los siguientes arquitectos de reconocida trayectoria: Jorge Silvetti (Estados Unidos), Paulo Mendes da Rocha (Brasil), Rafael Moneo (España), Luis Fernández-Galiano (España), Jaime Ravinet (Ministro de Vivienda y Urbanismo de Chile), Fernando Echeverría (presidente del gremio chileno de la construcción) y José Ramón Ugarte (presidente del gremio de arquitectos de Chile).

La iniciativa congregó a más de 750 inscritos, de los cuales se recibieron 530 propuestas. Del material recibido un 70% provenían del extranjero. El premio para los 7 ganadores es la responsabilidad de diseñar y edificar los conjuntos habitacionales para los sectores más pobres de la población chilena. El éxito culminará con la ocupación de las 7 obras construidas, logrando desarrollar 7 ideas de la mejor calidad mundial con el mismo presupuesto que el gobierno debe asignar a estos proyectos.

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